MABEL AZCUI
,
Cochabamba
El impacto entre 1990 y 1997 se calcula en 6.792 millones de dólares, ocho millones menos que el PIB de este año (6.800 millones de dólares) y ha impedido un crecimiento de la economía a un ritmo de al menos el 6%, explicó el presidente del Colegio de Economistas, Óscar Azeñas.
«En Bolivia, la corrupción ha sido y es aún un importante factor de concentración de riqueza», dijo Azeñas.
El Colegio de Economistas procesó todas las denuncias e informaciones de prensa en los últimos siete años y estableció que la evasión de impuestos se eleva a 1.692 millones de dólares, el narcotráfico, a unos 1.655 y el contrabando a 1.519 millones de dólares, casi el 72% del costo total de la corrupción.
Otros sectores, como el financiero, ocasionaron millonarias pérdidas al Estado por la fraudulenta quiebra de bancos, que afectaron al precario equilibrio macroeconómico del país. Azeñas explicó que en 1995, la tasa inflacionaria se disparó al 12,66%, mientras que el aumento salarial se mantuvo en un 8%. «Esa diferencia marca la pérdida del valor adquisitivo del ingreso que pagamos todos los bolivianos» como precio de la corrupción, afirmó el presidente de los economistas bolivianos.
Las cifras del costo de la corrupción han impresionado a la opinión pública, pero no han arrancado ninguna opinión del Gobierno, asumido 10 semanas atrás por el presidente Hugo Bánzer, apoyado en una coalición de partidos con mayoría absoluta en el Parlamento. En agosto pasado se registraron protestas de parlamentarios y líderes políticos por la inclusión de Bolivia, junto a Colombia y Nigeria, entre los tres países más corruptos del mundo, lista preparada por una organización no gubernamental denominada Transparencia Internacional.
Menos puestos de trabajo
Azeñas cree que la corrupción, con raíces estructurales en este país donde más de la mitad de los 7,5 millones de habitantes vive en la pobreza, se ha incrementado tras la aplicación de las políticas de ajuste y reformas al Estado a partir de 1985.
Mientras que la concentración de la riqueza en sectores sociales estratégicos está ligada a actos de corrupción que se promueven en el Estado a través de la política, el narcotráfico y el contrabando, según Azeñas, la pobreza de la mayoría está relacionada con la pérdida de puestos de trabajo y los bajos salarios, que también generan un clima propicio para las actividades de corrupción, por supuesto a mucha menor escala.
© Copyright DIARIO EL PAIS, S.A. - Miguel Yuste 40, 28037 Madrid
La corrupción en Bolivia, el país más pobre de la región andina, tiene un costo monetario de 1.045 millones de dólares al año, una sexta parte de su Producto Interior Bruto (PIB), repartido en porcentajes variados entre evasión fiscal, el contrabando y el narcotráfico, según un reciente estudio del Colegio de Economistas de Bolivia.