jueves, 09 de
octubre de 1997 Castro apela a la
unidad de los comunistas y dice que hará todo menos
retroceder
Miami. Rui Ferreira
El dictador cubano, Fidel Castro, abrió los trabajos
del esperado V Congreso del Partido Comunista de Cuba
con un llamamiento al sentido de sacrificio, del
honor y de la independencia de los cubanos. Según un
breve primer resumen de sus palabras divulgadas por
la radio oficial, el jefe del Estado, del Gobierno y
del Partido Comunista de Cuba dijo que en el futuro
«podemos hacer cualquier cosa, menos retroceder»,
porque «el pueblo es el pueblo, y no las
excepciones».
El
dictador, en un escenario presidido por las esfinges
de Marx, Engels, Lenin, José Martí, Julio Antonio
Mella, y el Che Guevara, dijo a los delegados que
«en este Congreso está garantizada la unidad de los
comunistas cubanos» y «el triunfo de esta gran
batalla depende de nosotros».
Sobre los trabajos del Congreso, que se celebra a
puerta cerrada, reinaba ayer el mayor hermetismo. La
prensa extranjera no ha pudo estar presente en la
sesión inaugural. Para primeras horas de la noche
(madrugada en España) estaba prevista la
divulgación por la televisión de un resumen del
primer día.
Caída de la economía
En un comentario de corte editorial, la emisora
«Radio Rebelde» señaló a propósito del Congreso
que «si bien es cierto que no se ha mejorado la
economía familiar, y que se han perdido los niveles
de equilibrio y equidad de la sociedad, se trata de
problemas transitorios de los cuales se saldrá con
esfuerzo, trabajo y sacrificio».
«Las ideas del Che, hoy más que nunca, tienen
vigencia permamente», agregó el comentario.
Sin embargo, la mayor novedad de este día
inaugural fue la filtración a la prensa de la
resolución económica, que había sido mantenida en
secreto durante meses. Aunque su contenido no aporta
realmente nada novedoso, el texto insiste en el papel
de las empresas estatales como eje de la
recuperación económica.
Propiedad estatal
«Cualquier cambio estará encaminado a mantener
la preeminencia de la propiedad estatal socialista
sobre la base de llevar la empresa estatal a un nivel
de eficiencia superior en comparación con otras
formas de propiedad, como elemento consustancial al
socialismo», se dice en el documento.
El texto abre un pequeño espacio a la
contratación de trabajadores por parte de
particulares, tema que había sido bastante discutido
en las asambleas de trabajadores en meses anteriores,
pero que el lunes había sido desmentido por el
ministro de Economía, José Luis Rodríguez.
«Esas empresas (con empleados contratados)
serán permitidas por excepción, atendiendo a los
intereses del Estado» y sólo para «ciertas
actividades con características particulares de
producción o servicios que brindan», agrega la
resolución.
En sus sesenta paginas, el documento destaca que
en la isla «se ha abierto un espacio para el
funcionamiento de mecanismos de mercados bajo
regulación estatal. Corresponde al Estado socialista
corregir las distorsiones inherentes a los mecanismos
de mercado».
La resolución, que debe ser aprobada por
unanimidad por los 1.500 delegados presentes,
«saluda particularmente a las Fuerzas Armadas que
controlan el grupo turístico Gaviota por la
aplicación de nuevas técnicas de dirección en su
sistema empresarial y en la implantación de un
mecanismo progresivo de autofinanciación».
Cambio
Por eso, agrega el documento, «el camino
establecido pasa por el perfeccionamiento de la
planificación, que deberá diseñar programas y
políticas que orienten e impulsen el desarrollo
productivo en las ramas y sectores estratégicos y
sirvan de base para la captación de inversión y
financiamiento extranjero».
Por último, el texto oficial no deja margen para
dudas: las dificultades económicas aún no
pertenecen al pasado, y «la utilización masiva de
la bicicleta como medio de locomoción personal a
distancias racionales se mantendrá como alternativa
en lo previsible».
En la sesión de apertura, se notó la ausencia,
tal como en años anteriores de delegados de las
Fuerzas Armadas, que se encuentran acuartelados a
cargo del orden y seguridad de la isla comunista.
En este V Congreso se discutirán además los
estatutos del partido, particularmente, la
posibilidad de delegar en el Comité Central el poder
realizar reformas a los estatutos.
El Congreso se desarrolla bajo un lema central
que dice «este pueblo, este partido, jamás
entregarán su unidad». El Congreso tiene lugar en
el palacio de convenciones de La Habana.
La primera jornada estuvo dedicada a la
presentación y discusión del informe central que
inició el propio Castro en su calidad del primer
secretario del PCC.
En los días siguientes se debatirá la
mencionada resolución económica, que debe marcar
las pautas y el ritmo del proceso de reformas más
allá del año 2000.
El Congreso, que concluirá el viernes con la
elección del nuevo comité central y de la
dirección del Partido (Buró Político) es, en
parte, un homenaje al guerrillero cubano-argentino
Ernesto Che Guevara, cuya caída en combate se
conmemoraba ayer.
A la reunión de los comunistas cubanos, en la
que, principio, no se prevén sorpresas, asisten
1.500 delegados y 250 invitados, pero es a puerta
cerrada para la prensa extranjera.
Ricardo Alarcón de Quesada
Graduado en Filosofía y Letras por la
Universidad de La Habana, el actual presidente de la
Asamblea Nacional del Poder Popular, (Parlamento) es
más conocido por sus gestiones al frente de la
diplomacia de Cuba, puesto que perteneció por más
de 20 años a la Cancillería local.
Ricardo Alarcón de Quesada fue embajador en las
Naciones Unidas durante 10 años y vicecanciller
durante tres, pero nunca llegó a ocupar la jefatura
del ministerio.
Se trata de un hombre de una gran cultura, pero
sobre todo Alarcón destaca porque es la persona que
maneja principalmente las relaciones con Estados
Unidos, pese a sus funciones parlamentarias.
Algunos lo ven como un hombre reformador y hasta
cirto punto libre en su manera de pensar. Sin embargo
en los últimos tres años se ha alineado con la
corriente ortodoxa de la nomenclatura castrista.
Carlos Lage Dávila
El actual vicepresidente del Consejo de Ministros
y responsable de la atención política del sector
económico cubano, nació en La Habana en 1951, y se
graduó en Medicina, profesión que ejerció durante
algún tiempo. Fue presidente de la Federación
Estudiantil Universitaria y primer secretario de la
Unión de Jóvenes Comunistas.
Ingresó en el PC en 1976. Durante el segundo
Congreso del Partido en 1980, Lage ingresó en el
Comité Central, y después su carrera fue
meteórica. Al comenzar una «época especial» en
1989, fue nombrado presidente del organismo encargado
de controlar el cumplimiento de las medidas de
emergencia económicas y sociales tomadas para
enfrentar la crisis. Está considerado como el
«zar» de la economía cubana por la dinamización
que trató de introducirle a raíz de la crisis
económica. Podría ser un hombre clave en un periodo
de transición política.
José Luis Rodríguez
El ministro de Economía es uno de los que
ingresó en el Comité Central en el cuarto Congreso
del Partido para tratar de acondicionar la economía
cubana a la crisis que se avecinaba en 1989, con la
caída del comunismo en Europa. Durante muchos años,
Rodríguez trabajó como teórico y analista
económico en el Centro de Estudios de la Economía
Mundial. Tras el cuarto congreso fue nombrado
ministro de Finanzas, cargo que ejerció durante poco
más de dos años, cuando recibió la cartera de
Economía.
Rodríguez está considerado el teórico de la
reforma económica cubana. Por su mano pasaron los
planes del trabajo por cuenta propia y la estrategia
de apertura al capital extranjero. Es sin duda un
reformador, cuya carrera puede ser cortada
únicamente por la fuerza de la ortodoxia.
Se trata de una figura a la que hay que prestar
atención en este momento.
quien prestar atención en una transición.
FIN
© 1997 Prensa
Española S.A. - Todos los derechos reservados