Mujeres * La presión arterial y las hemorragias son las principales causas
Partos: 120 por cada 100 mil mueren
En Latinoamérica la mortalidad materna sí es un problema. En el país se lanzó una campaña para combatirla. Sucumbíos es la provincia que más alta tasa registra.
Parecería un absurdo pero la realidad a las puertas del siglo XXI no ha variado: las mujeres latinoamericanas continúan muriendo al dar a luz.
La mortalidad materna es una tragedia ignorada, se ha vuelto normal escuchar que una mujer fallezca durante el parto: en Latinoamérica cada 20 minutos muere una.
Para Joao Yunes, director de la División de Promoción de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los gobiernos han olvidado el problema.
El permaneció cuatro días en Quito para definir las estrategias que ayuden a combatir la mortalidad materna en el país. En su agenda incluyó una entrevista con miembros del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Usaid y con la Primera Dama de la Nación.
Todo estuvo encaminado a conformar un equipo de trabajo que iniciará este mes un plan para contrarrestar los índices de mortalidad materna.
El Ecuador con 120 embarazadas por cada 100 mil mujeres ocupa el cuarto lugar entre 10 países latinoamericanos que registran las tasas más altas de mortalidad materna, según un estudio de la OPS, realizado de 1987 a 1995.
Haití con 456 por 100 mil habitantes, Bolivia con 400 y Perú con 300 son los estados con mayores tasas de mortalidad materna.
Los países que registran las tasas más bajas de mortalidad son: Canadá, Estados Unidos, Cuba y Argentina, con menos de 100.
Una evaluación realizada en Latinoamérica demuestra que los índices de mortalidad infantil sí bajaron notablemente en los últimos años, pero los de muerte materna no variaron.
Durante la reunión de las primeras damas realizada en octubre del 96 en Bolivia, la OPS presentó un plan para cinco años, con un costo de 215 mil dólares para bajar las tasas alarmantes de muerte en el parto.
Lo interesante no es ampliar la cobertura de salud para las futuras madres, sino fortalecer la calidad de la atención, agrega Yunes. Otra tarea es capacitar a las parteras empíricas (no profesionales) para que realicen partos limpios.
La capacitación es indispensable porque el 50 por ciento de las disfunciones maternas se registra en los domicilios.
No obstante, el Ministerio de Salud tiene buena experiencia en capacitar parteras. El Departamento Materno ha capacitado desde 1975 hasta la fecha a 2.000 parteras tradicionales en 20 provincias. Pero se calcula que existen cerca de 10 mil en todo el país.
Para el Departamento Materno la prioridad es capacitar parteras rurales para mejorar la atención del parto domiciliario. Ahí está la clave y una de las mejores estrategias.
Se calcula que el 60 por ciento de los niños ecuatorianos nace en sus propios hogares, atendidos por familiares o por parteras. Esto refleja la escasa cobertura de los servicios formales y las barreras culturales y de costumbres.
En 1995 se editaron 1.500 ejemplares de un manual de capacitación de la partera tradicional, pero se repartieron únicamente 600. Unicef, Usaid, OPS y el Unfa se unieron al Ministerio de Salud, pero este esfuerzo debe repetirse.
Otra de las estrategias es mejorar las emergencias obstétricas de los centros de salud y los bancos de sangre, ya que una de las causas de mortalidad materna es la hemorragia.
Hugo Novoa, consultor nacional de la OPS, señala que la Amazonia, especialmente la provincia de Sucumbíos, es la más crítica en cuanto a mortalidad materna: registra 250 por cien mil nacidos vivos. Las distancias, la falta de servicios de salud y el descuido de los gobiernos incide en el fenómeno.
En la Sierra, la población indígena es la más afectada, entre 150 y 200 por cien mil mujeres; la Costa registra las tasas más bajas.
Las estrategias están definidas y el plan de acción listo. Uno de los puntos que se emprenderá será la creación de hogares maternos en las áreas rurales de difícil acceso, esta modalidad de atención estará en manos de la propia comunidad. La autogestión y la capacitación de la población son claves.
Otro aspecto, según los especialistas de la OPS, es la preparación y el involucramiento del esposo o compañero durante el parto. Una mejor atención y trato más humano por parte del personal de salud son indispensables.
La ayuda se reactiva
El manual de la partera * Indica cómo proceder frente a una embarazada. Contiene más gráficos que palabras, porque la mayoría de parteras no ha tenido acceso a la educación. El lenguaje del manual es el mismo que utilizan ellas en el campo o en los sectores menos urbanizados.
Guía para profesionales * Para el personal de salud de los subcentros se diseñó un manual para la atención y manejo de las emergencias obstétricas por los niveles de complejidad. Esta versión contiene las herramientas necesarias para una atención y manejo oportuno .
Acciones estatales * El MSP reactivó los Comités de Vigilancia Epidemiológica de la Mortalidad Materna; funcionan en 14 provincias y se encargan de analizar los casos de mortalidad.